Editorial

En noviembre del año pasado, el recientemente fallecido Ernesto Laclau respondía  a un medio argentino una de las habituales preguntas acerca de su rol como filósofo del kirchnerismo: “Todo eso es largamente un invento. Con Cristina estuve tres o cuatro veces y tuvimos una relación muy cordial. La última vez, en 2012. Conversamos acerca de la situación política de América Latina, en un momento dado, incluso, hicimos algunos escarceos teóricos sobre Althusser”. Si bien anecdótica, esta referencia no deja de ser sintomática de la importancia de América Latina en el proceso de reposicionamiento contemporáneo de Louis Althusser. Efectivamente, desde hace más de una década asistimos a una revalorización de la obra de Althusser y de la singularidad de su intervención político-filosófica. Dicho fenómeno, apuntalado por la edición póstuma de diversos materiales althusserianos, la publicación en inglés de textos que habían circulado mayormente en francés y español, el desarrollo de un conjunto de esfuerzos interpretativos sobre diversos aspectos de la tradición althusseriana y las derivas de la filosofía política contemporánea, han redundado en una reversión de los efectos de la literatura anti-althusseriana de las décadas de 1960 y 1970 y de la represión y el tabú de las décadas de 1980 y 1990. Si bien podría afirmarse genéricamente que América Latina no ha permanecido ajena a los avatares de la recolocación de Althusser en el escenario teórico-político contemporáneo, la coyuntura política que atraviesa al continente le ha otorgado a dicho proceso unas características particulares. En este sentido, la convergencia entre los trabajos de actualización de Althusser y el desarrollo de procesos políticos democráticos y progresistas ha transformado a la tarea de re-lectura de la tradición althusseriana en un ejercicio de una riqueza sin precedentes.

En este contexto, Demarcaciones se propone como un espacio de confluencia de todos aquellos investigadores latinoamericanos comprometidos en la indagación sobre el espacio teórico y político abierto por la intervención de Althusser. En este sentido, los miembros del colectivo editorial concebimos a la revista como una plataforma aglutinadora de una serie de discusiones generadas en espacios en los cuales nos fuimos vinculando a lo largo de estos últimos años. De este modo, pretendemos que Demarcaciones opere como una prolongación de los debates y las preocupaciones que nos fueron congregando en diversos encuentros y publicaciones realizados en Argentina, Chile, Brasil y México. Por sobre todas las cosas, esperamos que la institucionalización de dichos intercambios nos permita consolidar y potenciar el campo de los estudios althusserianos en América Latina. En términos específicos, la revista se centrará en la publicación de artículos que aborden aspectos relativos a la tradición althusseriana, la traducción de textos producidos en otros idiomas, la edición y reedición de documentos de la historia del althusserianismo latinoamericano y la publicación de reseñas y comentarios críticos sobre novedades editoriales. Este primer número cuenta fundamentalmente con contribuciones de miembros del equipo editorial de la revista y de investigadores con los cuales estrechamos vínculos en los mencionados espacios de intercambio. Sin embargo, junto a la publicación de este número, hacemos extensiva la invitación a publicar en la revista a aquellos cuyos temas de investigación y reflexión se inscriban de algún modo en el campo de los estudios althusserianos. Asimismo, con este primer número formalizamos el vínculo entre Demarcaciones y Décalages. An Althusser Studies Journal, el cual nos permitirá profundizar los lazos existentes entre las indagaciones sobre la tradición althusseriana desarrolladas en Europa y Estados Unidos y el trabajo análogo llevado a cabo en América Latina.

En este número inicial contamos, en la sección de artículos, con trabajos de dos referentes del althusserianismo brasileño. Por un lado, Décio Saes propone una reflexión acerca del trabajo de reconstrucción el materialismo histórico desarrollado por el althusserianismo clásico y la potencialidad de los esquemas althusserianos para la labor de investigación histórica. Por otra parte, Armando Boito Jr. desarrolla una lectura crítica de la lectura lukácsiana de Marx y argumenta a favor de la lectura althusseriana sobre una ruptura entre los escritos del joven Marx y el Marx maduro. Asimismo, Néstor Arrúa lleva a cabo un trabajo de reconstrucción de la recepción de Althusser en el campo del trabajo social latinoamericano en la década de 1970. Por otra parte, hemos traducido textos de dos de los más destacados estudiosos de Althusser de la actualidad. Por un lado, un trabajo en el que François Matheron aborda el problema de la impureza del concepto en la obra de Althusser. Por el otro, un reciente texto en el que Warren Montag analiza el concepto de sujeto en Althusser, Balibar y Esposito. Además, contamos con la traducción de un trabajo del brasileño Luiz Eduardo Motta en el que se plantea la necesidad de un (re)comienzo del marxismo althusseriano centrado en los aportes de la obra temprana de Althusser a la filosofía política. En la sección de documentos, reproducimos un texto de 1977 escrito por César Gálvez, uno de los principales difusores de Althusser en México. Dicho texto está precedido de una presentación a cargo de Hugo Enrique Sáez, filósofo argentino que compartió el trabajo con Gálvez en la Universidad Michoacana en la década de 1970. Publicamos también un texto de 1979 escrito por Carlos Henrique Escobar, uno de los introductores de Althusser en Brasil. Dicho texto cuenta con una presentación a cargo de Luiz Eduardo Motta, quien en los últimos años ha desarrollado un trabajo de rescate y estudio de la obra de Escobar. Finalmente, contamos con las reseñas de Althusser and His Contemporaries. Philosophy’s Perpetual War de Warren Montag, realizada por Aurelio Sainz Pezonaga, y de Cursos sobre Rousseau de Althusser, realizada por Diego Labra.

Los editores