CONVOCATORIA DEMARCACIONES Nº 8, ABRIL 2020


Lacan como intérprete de la crisis del capitalismo

Desde sus orígenes, el psicoanálisis ha sobrepasado los límites de la praxis clínica, algo que el propio Freud se encargó de remarcar en diversos lugares. En “Más allá del principio del placer”, por ejemplo, sostuvo que el psicoanálisis es “ante todo una ciencia de la interpretación”,[1] mientras que en sus “Lecciones introductorias al psicoanálisis” fue un paso más allá al afirmar que, sin violentar su naturaleza, la técnica psicoanalítica “puede ser aplicada tanto a la historia de la civilización, a la ciencia de las religiones y a la Mitología como a la teoría de las neurosis”,[2] ya que su principal objetivo es “descubrir lo inconsciente en la vida psíquica”.[3] Así entendida, como una suerte de sensibilidad interpretativa, la teoría psicoanalítica es susceptible entonces de articularse con diversas perspectivas de investigación.

Siguiendo la lectura de Žižek, Lacan identifica en Marx un gesto homólogo al de Freud: de la misma manera que este último eludió la búsqueda del presunto secreto contenido en los sueños, el primero eludió también la fascinación del secreto de la mercancía, lo que llevó a ambos a privilegiar la forma de los objetos de sus investigaciones. En otras palabras, lo que vuelve equivalente a estos procedimientos es la premisa de que –paradójicamente– el secreto no está oculto, sino que se encuentra en la superficie, lo que en última instancia demanda el ejercicio de interpretar no “el misterio tras la forma, sino el misterio de esta forma”.[4] Exigencia que funda su relevancia en el hecho de que, incluso luego de haber comprendido lo que “realmente” subyace a la mercancía, ésta logra retener un halo de misterio, vale decir, persiste una relación fetichista.

La fertilidad de esta homología estructural entre inconsciente y capitalismo –fundada en la represión del trauma y de la dominación, respectivamente–, posee una larga data que bien podría remontarse a la Escuela de Frankfurt y llegar hasta la actual crítica del valor de Anselm Jappe, quien asigna al fetiche un rol central en sus análisis.[5] Freud, que sólo aborda esta categoría de forma directa en un breve ensayo de 1927, concibe al fetichismo como un mecanismo de defensa ante la castración que opera como sustituto del pene que el niño le asigna a la mujer, particularmente a la madre.[6] Sin embargo, y a renglón seguido, añade un giro crucial: el gesto fetichista puede ser sostenido, al mismo tiempo, tanto por el repudio como por la afirmación de la castración, estableciendo una incompatibilidad, una tensión, en el sujeto. Lacan se encargará, treinta años después, de traducir esta dinámica ambivalente del fetiche como un problema de la función fálica sobre la base de sus tres registros.[7] Pero si estos ejercicios se han ensayado con anterioridad, ¿por qué asumir que el fetichismo aún puede proveernos una clave interpretativa de la crisis contemporánea del capitalismo?

En su lectura del Seminario 17 de Lacan, Alenka Zupančič señala que la gran revolución del capitalismo no es otra que “encontrar la manera de hacer que el desecho cuente”.[8] Ahora bien, esta capacidad inagotable del circuito acéfalo del capital de valorizarlo todo –incluyendo el exceso– lo vuelve ilimitado pero, al mismo tiempo, lo condena ineluctablemente: el actual nivel del desarrollo tecnocientífico y la automatización de la producción dejan en evidencia que, en su búsqueda ininterrumpida por aumentar el valor, el capital socava sus propias bases en la medida que las máquinas no producen un excedente valorizable. En su despliegue irracional, pues, el capital está dispuesto a autodestruirse antes que aceptar un límite. Pero, por otra parte, esta borradura de los límites bajo la égida del capitalismo contemporáneo –lo que Zupančič llama la emergencia del “discurso de lo posible”–[9] implica que el sujeto se ve exhortado a valorizar su goce (su propio “desecho”), a rentabilizar su capacidad de estar permanentemente “más allá del principio del placer”, a positivizar su negatividad. Si algo evidencian los individuos dispuestos a escalar rascacielos por una selfie, a grabarse comiendo kilos de comida, a aceptar “desafíos” potencialmente mortales, entre muchos otro ejemplos, es que hoy en día la inscripción del capitalismo en el sujeto no pasa principalmente por la compulsión al consumo, sino por la fetichización del exceso como solución fantasmática al problema del límite.[10] Parece ser entonces que el fetiche es capaz de mostrar el impasse de nuestra actual condición capitalista: el repudio estructural y subjetivo de la castración.

Cuando Althusser denuncia que la distinción persona/cosa, que se encuentra a la base de la teorización del fetichismo, no hace sino reproducir dos categorías fundamentales de la ideología jurídica, señala que, en realidad, “la teoría del fetichismo de Marx no es más que una especie de parábola”,[11] cuya función propiamente tal es mostrar un efecto –la ilusión de la “transparencia” de las relaciones–, esquivando cualquier intento de demostración por sí misma. Evidentemente, Althusser alude aquí a la noción de parábola en tanto aquella narración de la que se deduce una verdad mayor, que cuenta como vehículo de algo que la trasciende. Pero, ¿qué ocurre si la asumimos, también, en su sentido geométrico? La parábola, en esta segunda acepción, nombra una “curva abierta cuyos puntos son equidistantes de una recta y un punto fijos”.[12] Desde esta perspectiva, ¿no produce el fetichismo una curvatura interpretativa de las dinámicas del capital cuyos puntos equidistantes (e imposibles) son el valor y el sujeto? ¿No es acaso “fetichismo” aquello que nombra la dialéctica entre ambos puntos?

El presente dosier busca convocar a investigadoras e investigadores que deseen extender una interpretación de la actual crisis del capitalismo a la luz de los aportes de la enseñanza lacaniana, abordando temas como por ejemplo:

– Las relaciones entre plus de goce y plusvalía.

– La degradación de lo socio-simbólico y el (no-)lugar del Otro.

– Capitalismo y pulsión de muerte.

– Sobredeterminación e ideología en/de la crisis.

– Variaciones del objeto a: Exceso/desecho/desperdicio/reciclaje.

– Derivas del desarrollo tecnocientífico: el discurso de la ciencia.

– Lo ilimitado como síntoma neoliberal.

– Los soportes afectivos/libidinales del capitalismo contemporáneo.

– Experiencias límite en contextos de consumo.

– Entre otros.

Coordinadores  del número:

Gustavo Sánchez (gustavo.sanchezmunoz@gmail.com)

Lucas Sánchez (lucas.sanchez.anwandter@gmail.com)

Víctor Saldaña (vic.saldana.z@gmail.com)

Los artículos deben ser originales y deben enviarse al mail revistademarcaciones@gmail.com. El plazo de envío es hasta el 27 de diciembre de 2019.

[1] Freud, Sigmund. “Más allá del principio del placer”. En Obras completas: Volumen 18. Buenos Aires: Siglo Veintiuno Editores, 2013, p. 2514.

[2] Freud, Sigmund. “Lecciones introductorias al psicoanálisis”. En Obras completas: Volumen 17. Buenos Aires: Siglo Veintiuno Editores, 2013, p. 2365.

[3] Ibíd.

[4] Žižek, Slavoj. “¿Cómo inventó Marx el síntoma?”. En Slavoj Žižek (ed.), Ideología: Un mapa de la cuestión. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica, 2008, p. 333.

[5] Jappe, Anselm. La sociedad autófaga. Capitalismo, desmesura y autodestrucción. Logroño: Pepitas de Calabaza, 2019.

[6] Freud, Sigmund. “Fetichismo”. En Obras completas: Volumen 22. Buenos Aires: Siglo Veintiuno Editores, 2013.

[7] Lacan, Jacques & Granoff, Wladimir. “Fetishism: The symbolic, the imaginary and the real”. En Sandor Lorand & Michael Balint (eds.), Perversions: Psychodynamics and therapy. Nueva York: Random House, 1956.

[8] Zupančič, Alenka. “When surplus enjoyment meets surplus value”. En Justin Clemens & Russell Grigg (eds.), Jacques Lacan and the other side of psychoanalysis: Reflections on Seminar XVII. Durham y Londres: Duke University Press, 2006, p. 170.

[9] Ibíd., p. 171.

[10] Tomšič, Samo. “Psychoanalysis, capitalism, and critique of political economy: Towards a Marxist Lacan”. En Samo Tomšič & Andreja Zevnik (eds.), Jacques Lacan between psychoanalysis and politics. Abingdon y Nueva York: Routledge, 2016.

[11] Althusser, Louis. Marx dentro de sus límites. Madrid: Ediciones Akal, 2003, p. 151.

[12] Consultado en la página web de la Real Academia Española.